jueves, 11 de junio de 2009

No te importó

No te importó...

Y no puedo creerlo...

No puedo creer que tras haber pasado por tanto, tras haber compratido tanto no te inmutes que aquí sigo, como un perro esperando a que digas, ven, como si los recuerdos que tuvimos los hubieses quemado, calor que quema, humo que sofoca, así me siento en este momento, y sabes que... No te importó

Y cual cicatriz marcada en el cuerpo así quedas tu, marcada en mí para nunca irte, un nuevo recuerdo marcado con dolor a quedado en mi corazón, ¡Ah! ¡Pero qué bueno! Como si esto no hubiera pasado antes, te odio maldito corazón, ¡Por hacerme sentir este dolor! Te odio a ti por entregártelo y no hacer nada, te odio a ti por sacármelo y no permitir que vuelva a sentir, increíble como yo te lo entregue a ti.

Y sin embargo no te importó tomar mi corazón y partirlo en pedazos, cual vil carnicero parte un pedazo de carne con su cuchillo. Lo comes después, así como consumiste mi espíritu y me dejaste vacio, como un cascarón. Pues déjame decirte algo, ojala te ahogues con un pedazo de esa carne, así compartiríamos algo tu y yo, el final de tu camino.